POV Alessandro
Nicola Moretti se pone de pie, negando con la cabeza y el chirrido de su silla sobre el mármol suena como un grito de auxilio. Tiene el rostro del color de la cera y una gota de sudor le corre por la sien, arruinando su aspecto de ejecutivo infalible.
—¡Esto es absurdo! —exclama, señalando a mi secretaria con un dedo tembloroso—. Alessandro, no puedes permitir que esta... esta mujer, que apenas sabe dónde está el baño, ponga en duda una auditoría de seis meses. ¡Son calumnias! ¡E