POV Selena
Abro mis ojos lentamente, mi cara está prácticamente pegada a la almohada que aun está humedecida por mis lágrimas. Trato de levantar mi cabeza, pero me duele mucho. Como puedo aparto mi cabello plegado a mi otra mejilla.
Genial, Selena. Eres una puta diosa que cayó en desgracia—digo en mi mente—. Ni el drama turco más trágico, te iguala en este momento.
Anoche, él tenía una cena familiar en la mansión de su abuelo —lo sé porque yo llevo su agenda—, además Eleonora se lo recordaba ca