Las manos de Arturo tenían cortadas y moretones poco a poco su cuerpo fue tomando forma humana y de su garganta salió un quejido más de impotencia que de dolor físico
—no pude hallarlo—
—tranquilo, solo trata de respirar—
—no puedo estar tranquilo, no puedo imaginar a laila destrozada por la pérdida de su padre (tose) ni siquiera a su madre—
Naim y Deimon se dieron una mirada rápida y Arturo volvió a quejarse aunque sus manos se estaban curando con rapidez el dolor mientras se curaban era ter