Joseph soltó la muñeca de Rachel, automáticamente, y miró a Logan, tratando de ocultar su frustración sin mucho éxito.
—Sí, Logan, está todo más que bien. Vine a ver qué tal estabas y, como sorpresivamente me encontré con Rachel andando por la calle, quise invitarla a cenar. Necesito hablar unas cosas con ella —explicó, intentando sonar conciliador, pero que no conseguía esconder su irritación.
Al escuchar esto, Logan frunció el ceño, sintiendo la tensión en el ambiente, la cual no se había dis