Narrador omnisciente
El reloj de Tej marcó las ocho de la noche, un clima frío lo cubrió, todo parecía bien mientras esta salía de su oficina, perdido en la pantalla del móvil para saber si Irene había llegado a su apartamento o todavía estaba en su trabajo.
Se sorprendió cuando ella le indicó que su trabajo la tenía atrasada, por lo que aseguró iría por ella.
Solo que la noche tranquila que Irene había pensado tener fue opacada por la presencia de la mujer de cabello corto que entró, como si f