Tej.
No poder dormir era algo que tenía mucho de no pasar. Pero algo lo impedía, miré la hora y solo habían transcurrido diez minutos de la última vez que lo había visto. Era incómodo tener que voltearme en la cama una vez cada treinta segundos, como también fastidioso no encontrar la posición que requería para dormir.
Froté mis ojos con frustración.
Lancé las sábanas a un lado, sentándome en la cama y soltar la bocanada de aire que confirmó lo jodido que estaba.
¿En que tenía que pensar par