Irene.
Verme cara a cara con Rubén, frente a un juez que nos hacía las preguntas para determinar la causa del divorcio fue algo que tuve que hacer. No quería estar atada a un hombre que se deleitaba con verme en el suelo pidiendo que se detuviera, por ello cuando el fallo a mi favor se dió, suspiré llena de alivio.
Nos entregaron el documento que ya tenía listo, un bolígrafo el cual usé casi de inmediato para estampar mi firma en ese papel.
Aún recordaba la las palabras dichas anteriormente ant