Alora era como un petardo encendido, caminando hacia el departamento de relaciones públicas. Se movía a toda velocidad, cortando el aire por dondequiera que fuera y dejando gente confundida a su paso. “¿Qué sucede con Alora?”
“No sé.”
“Parece que se dirige al departamento de relaciones públicas.”
“¿Esa conserje hizo algo de nuevo?”
“Deja de hablar así de ella. Ella está trabajando tan duro como puede, así que, ¿cómo está ella lastimándolos de alguna manera?” Anna gruñó, su voz fría y enfadad