Nadie esperaba que Haydn iba preguntar eso de repente.
Incluso el aire pareció congelarse en ese instante. Por lo menos, todos los vellos del cuerpo de Susie se erizaron por su puro nerviosismo.
“¿Hmm? ¿Fue cierto lo que ella dijo, Jane?”
Sí o no. Era una respuesta de una palabra.
Jane solo tenía que abrir la boca un poco.
Podía sentir claramente la mirada de Susie sobre ella, ansiosa y con pánico.
Levantó la cabeza lentamente, mirando a Haydn. Su boca se abrió, sus labios se incurvaron en