Evito demostrar mi desconcierto y procedo a entrar con la bandeja de medicinas. Saludo al doctor.
—Buenos días doctor Smith. Buenos días Leandro — digo a ambos.
—Buenos días Lucía. Un gusto tenerte en nuestro equipo — responde este.
Es el único que responde, Leandro no ha dejado de ver por la inmensa ventana a su lado. Aquí me cuesta dejar de mirarle preocupada. ¿Es que no escuchaba?
—¿Te explicaron la condición mental de Leandro?
—¿Condición mental?
—Suele recurrir a la disociación en momentos