Los eventos de la boda y los posteriores días pasaron como si alguien les hubiese puesto un botón para acelerar su velocidad. En un abrir y pestañear me encontraba de nuevo en medio de las entrañas de la mansión Brown en una posición extraña.
Después de esa noche en el hospital, Leandro me comunicó que tendría que irse de viaje de negocios. No entró en detalles sobre eso, pero en lo que sí entró en detalles fue en mis asignaciones en la propiedad. Me pidió que aprendiese sobre la administración