Luciano no desiste de esa expresión de pocos amigos que me dedica. Tampoco yo desisto de la confusión que me generaba su presencia junto con la pregunta que me hizo.
—Trabajo para tu familia Luciano. Habiendo reiterado lo evidente… ¿Podrías explicarme qué haces sentado en mi cama? ¿En mi habitación sin mi permiso?
—Curiosidad. Una simple y mera curiosidad me trajo hasta aquí. Considerando que Leandro y tú hayan desaparecido durante un fin de semana entero junto con rumores por doquier… quería c