RENZO
En cuanto piso territorio Italiano, pese a que las miradas me siguen desconfiadas junto con los miembros de la orden, nadie se atreve a entrometerse en mi camino, nadie tiene los cojones de enfrentarme, dicen no estar a gusto con mi manejo dentro de la organización como su líder, y aquí están, bajando las miradas con cada paso que doy, son unos inútiles que solo se dejan manejar por lo que la orden les indica.
Camino sin esposas, nadie me apunta con un arma, y es que puede que las cosas