ROAN
Te amo.
Esas son las dos palabras que le dije a Lanai sin sentirlas, supongo que es la costumbre, y es algo que comprendo en cuanto intento empujar dentro de ella, pero no puedo, la imagen de Colette aparece en mis pensamientos, no la he visto en todo el día, le dije que estaba confundido viendo cómo se rompía delante de mí, pero necesita este espacio para descifrar qué es lo que siento por la mujer que no deja de pedirme con voz lasciva, que la penetre con fuerza.
No puedo, ni siquiera