COLETTE
El corazón me late con demasiado frenesí, el agua corre por todo mi cuerpo y las manos masculinas que me apretujan los pechos, hacen que me sienta débil.
—Shhh, soy yo —Roan besa mi cuello.
No hace falta que me lo diga, lo siento, siempre ha sido así desde que llegué. Un suave gemido brota de mi garganta cuando me aplasta contra la pared, mis pechos quedan expuestos por la superficie plana.
—Joder, eres tan adictiva, Colette —sus manos van hasta mi trasero—. Me parece que ya es momen