COLETTE
Un escalofrío recorre mi espina dorsal sin que pueda hacer nada, la falta de aire comprime mis pulmones y necesito de todo mi esfuerzo para retroceder y marcharme de ese sitio, es por eso que tenía tanta urgencia por irse, porque quería follarla con esos tipos, las náuseas me atacan de nuevo y las manos se me hielan, es la maldición que suelta el padre de mis hijos lo que me hace reaccionar.
—Maldición.
Giro sobre mis talones y me marcho lo más rápido posible.
—¡Colette!
Duele.
¿Po