COLETTE
Tenso el cuerpo, no quiero estar conviviendo con su amante de cada noche, él no deja de recorrer mi cuerpo con esa mirada tan extraña y ella de sonreír con satisfacción, como si hubiera ganado una batalla de la que no estoy enterada.
—¿Podemos hablar un momento a solas? —pido a Roan.
Él observa la hora en su reloj de mano.
—No creo que sea posible…
No espero a que diga más, simplemente me dirijo a su oficina, siento y escucho sus pasos detrás de mí, entro y enseguida lo hace él, cerr