DALILA
Cuando estaciono el helicóptero en una de las mediaciones de los terrenos de la orden, quien me recibe es uno de los hombres de la orden, quien me revisa las cosas antes de que me lleven hasta el consejero, han pasado dos días desde que salí de Rusia, y he pedido que nadie se entere de mi visita. Solo por precaución, tengo en la mente la imagen de los hermanos Ivanov, apenas y los conocí, pero fue gracias a ellos que estoy aquí, ya tendré el tiempo suficiente como para enterarme de sus