SOLANGE
Si mi padre me viera en estos momentos, dentro de esta clase de situaciones en las que están poniendo mi vida en riesgo, seguro que él mismo me castigaría por el resto de mis días, hasta mi último aliento. Luego de que me interceptaran afuera del bar, me llevaron hasta una camioneta, me esposaron las manos para que no pudiera escapar y luego de eso, me llevaron hasta el aeropuerto, fingí tener un poco de resistencia, y ahora me encuentro en uno de los asientos de lujo de un jet privado