BOSS
Cuando la puerta de mi despacho se cierra y ella desaparece de mi campo de visión, me siento el hijo de puta más desgraciado, es como si estuviera rechazando la vida, el oxígeno que me hace respirar, lo que me mantiene vivo, y ese es el problema, después de lo sucedido con Dalila, del dolor que me supuso no tenerla en mis brazos y que ella eligiera a Renzo por sobre mí, me prometí jamás volver a sentir semejante dolor, pero rechazar a Devrim ha sido peor que eso, ¿por qué?
Dejo de lado lo