Iván se fue contra André sin mediar palabras como si una antorcha se hubiese encendido en su misma alma, y a la vez, intentando dar el primer golpe, pero fue atajado por Michael de inmediato.
—¡Iván, no!
Sophie se levantó, mientras Samara vio como el abuelo se sentó en la silla y se arregló la chaqueta como si nada estuviera pasando.
—¿Abuelo? —ella preguntó alarmada, pero él negó sin darle importancia.
—No te preocupes mucho, no será André el que arruinará esta fiesta…
Samara negó con los