Samara se dio por vencida cuando luchó por una hora contra el cuerpo de André, y no obtuvo resultado.
Connor se había ido dejando el café, que ahora debía estar helado en la mesita, y ella decidió no forzar sus brazos que ya le dolían.
Se removió dejando caer su cuerpo hacia atrás contra la almohada, y ella pudo notar como el hombre se acomodaba para quedar lo más abrazado a ella posible.
—¿André? ¿Estás despierto? Estoy agotada, pesas mucho… yo… —la boca de Samara soltó el aire, y colocando un