Adhara Raphaella en el momento en que subió a su auto, a pesar de ir muy molesta no dejó de ver el auto y a la mujer llevarse casi arrastrando a la pequeña que ella no conocía, y no sabía que era la hija de Emir.
- Albert, estás viendo lo que yo, ¿Verdad? No es imaginación mía.
- No señorita, la niña va mirando hacia atrás, es como que no está convencida de querer ir.
- Síguela. - Ordenó poniéndose un shorts y una sudadera.
- Si señorita.
Siguieron al auto a una distancia moderada, y sin pe