Emir se levantó y preparó el baño y llevó a Adhara en brazos, muy despacio la dejó en la bañera luego lo hizo el.
Ella entre sus piernas y el acariciando cada parte de su cuerpo.
— No sabes lo feliz que me hacer mi vida.— Expresó Adhara entrelazada en sus brazos.
— Tu también me haces feliz, no creí encontrar el amor jamás.
— Una mala elección no puede hacerte renunciar al amor. No se toda la historia de la madre de nuestras pequeñas, y no quiero que la revivas contándome ese triste y doloroso