Punto de vista de Liora;
Toda la mañana, Amara había estado inquieta. No dejaba de moverse por los aposentos a lugares donde no podía verla. Era como si buscara algo. Al principio creí que era porque era nueva en el lugar, pero me equivoqué.
Ese no era el problema; había otra cosa.
Por la tarde, no pude soportarlo más. Estaba intentando entrenar mi mente ya que no tenía nada más que hacer, pero Amara no me lo ponía fácil. Lo necesitaba para no perder la cabeza. Los de mi especie entrenamos más