~Elias~
El resto de la jornada laboral transcurre en una bruma de hiperconciencia. Cada vez que Alice entra a la sala de conferencias, cada vez que me entrega un libro de presupuesto revisado, el aire entre nosotros se siente denso, cargado con el calor remanente de la mañana. La inalcanzable socia ejecutiva que se sentó frente a mí en la sesión informativa de la tarde es la misma mujer que se aferró a mi cuello en la oscuridad de mi oficina, con su aliento caliente contra mi boca.
Apenas puedo