~Elias~
Llegué temprano. Nunca llego tan temprano, pero aquí estoy, con los dedos apretándose alrededor del asa de mi maletín mientras las puertas del ascensor se abren. Mis ojos se desvían instantáneamente por el pasillo, pasando el piso principal, hacia la oficina de la esquina que ahora tiene su nombre grabado en la placa de vidrio.
La oficina de Alice.
La puerta está cerrada, las luces de adentro apagadas. Ella no está aquí todavía. Una ridícula ola de decepción cae en mi estómago. Durante