~Sienna~
El trayecto hacia la casa de Norman es asfixiante. Y no tiene nada que ver con el coche, es el aire entre nosotros. Cada vez que cambia de marcha, su brazo roza el mío y se siente como una descarga eléctrica. Mantengo los ojos fijos en la ventanilla, viendo cómo se desdibujan las luces de la ciudad, pero puedo sentir que me mira. Esa mirada suya, pesada y posesiva, hace que me pique la piel de una forma que no puedo describir.
El alcohol todavía zumba en mi sistema, haciendo que todo s