~Norman~
La luz del amanecer se filtra a través de los ventanales de mi penthouse, proyectando sombras largas y afiladas sobre el mármol. Normalmente, el silencio de esta casa es algo que ansío, un santuario del ruido de las salas de juntas y del zumbido constante de la ciudad. Pero hoy, el silencio se siente vacío.
Dejo mi taza de café en el escritorio y me reclino, mirando el reloj digital. Es temprano, pero no lo suficiente. Mi mente ya está al otro lado de la ciudad, en una pequeña casa que