~Sienna~
Me quedo en el pasillo, con la mano temblando mientras alcanzo la puerta de la guardería. Mi corazón late tan salvajemente como un pájaro atrapado contra la jaula de mis costillas. La visión de esos zapatos caros y esa chaqueta de lana familiar en la sala ya me ha dicho la verdad, pero mi cerebro todavía intenta rechazarla.
Empujo la puerta y las bisagras emiten un crujido leve y familiar.
La luz nocturna proyecta un suave resplandor ámbar sobre la habitación. Al principio, todo lo que