Layne
Hace ya varios minutos en que no se ve el castillo de Miraes y me doy cuenta de que realmente estoy encaminado en mi propia búsqueda. Por primera vez con una pista sólida, bueno, más de una.
Decir adiós suponía un trago difícil tanto para quien se va, como para quien se queda. Y en este caso sin duda era así. No es que íbamos a estar separados como esparcidos en el espacio y tiempo, pero si era un cambio importante.
Había tristeza en los ojos de la Duquesa al separarse de Roldán y del