Azaleia
El camino a Miraes es largo y pesado y cada vez me siento más ansiosa. Se esperaba además que saliera de Miraes casada, de brazo de mi nuevo esposo, yendo a un lugar nuevo.
Los únicos momentos realmente agradables y de pequeñas felicidades eran en la mañana o después de cenar, cuando Roldán se quedaba conmigo hablando, jugábamos con Areta y Till el zorrito.
Roldán era un espíritu libre. Su padre parecía ser severo, por lo que él contaba. Como tantos, sus padres tuvieron un matrimonio