Capítulo 78. Aventuras de madre e hija.
Emma Marín.
La pesada puerta del orfanato chirrea en sus bisagras, como si se estuviera despidiendo de nosotros de forma dramática y prolongada. No puedo evitar poner los ojos en blanco ante la teatralidad de todo aquello. Aquí estoy, Emma, adentrándome en lo desconocido con un pequeño manojo de optimismo agarrado a mi mano.
Sandra me agarra con firmeza, sus pequeños dedos se enredan con los míos en una promesa de aventura compartida. El sol proyecta un resplandor dorado a su alrededor, coroná