Claro que le creyó, porque no iba a creerla… Seguramente Monna se confundió. Hace unas semanas ella era una de ellas, si se negaba a ir a verlas sería como despreciarlas. Ella no era así, sabía que su estancia en la gran mansión Savater era temporal y que tarde o temprano volvería al sitio que le correspondía. – Se perfectamente cuál es mi lugar – Terminó su explicación con seguridad. –
-¿Un asqueroso club de carretera? ¿Ese es tu lugar? ¿Quieres volver a lo mismo? ¿Es esa tu intención? – Repl