La familia Montrail era la propietaria del rancho colindante con las tierras de Daniel. Aunque su propiedad era mucho más modesta, sus pozos de petróleo no resultaron tan productivos como los suyos y además estaban prácticamente agotados, el poco gas que quedaba resultaba de difícil extracción por lo que económicamente no pasaban por su mejor momento. Eran de nacionalidad francesa, habían regentado un negocio inmobiliario y detentado un buen nivel de vida. La crisis económica se llevó todas sus