Sus ojos, pocos minutos antes sin vida, habían recuperado la fuerza. Danny sonrió complacido, aunque lo que vio no era amor, sino furia, poco a poco... pensó… Dejó que ella se desfogara unos segundos, atento a su reacción… Débora se cansó de gritarle ya que él no contestaba y optó por irse, pero el estaba preparado, apoyado en la puerta de entrada por allí no tenía salida, así que lo intentó por la puerta interior hacia su habitación. Chica lista, pensó, pero corrió más que ella y la detuvo a