Los días siguientes a la confrontación con el abogado estuvieron llenos de actividad frenética. Aunque habían logrado detener su intento de sabotaje, Valentina sabía que aún no podían bajar la guardia. Las consecuencias de ese enfrentamiento aún se sentían en el aire, como una tormenta que recién comienza a disiparse.
La casa de Javier se había convertido en el centro de operaciones de Inversiones Santos. Documentos, laptops y teléfonos estaban siempre en uso. Los miembros de la junta se turnab