El día que Javier tomó la decisión de cambiar el rumbo del nuevo hotel en Starville, algo se fraguó en su mente. Había estado dándole vueltas al asunto durante varios días, sopesando todas las implicaciones, tanto personales como comerciales. La idea de estar tan cerca del negocio sin que fuera directamente parte de él lo estaba agotando. Necesitaba una forma de poner distancia, de alejarse sin perder la oportunidad de que el hotel se convirtiera en el pilar de una nueva era para Inversiones Sa