La salida abrupta del abogado dejó una tensión palpable en el aire. Valentina y las chicas se quedaron en silencio unos momentos, como si cada una estuviera procesando lo que acababa de ocurrir. Dylan fue el primero en romper el silencio.
—No me fio de él. Si ha sido tan insistente, seguro tiene algún plan B.
Lucía, siempre pragmática, tomó la carpeta que el abogado había dejado sobre la mesa.
—Podríamos investigar los movimientos que ha hecho últimamente. Si estaba tomando decisiones en nombre