Capítulo 13
—Sí, de verdad quieren al menos aprender a usar mejor sus habilidades, deben poner de su parte—regañó Amets, parecía no tener paciencia, seguramente en su grupo de nómadas él era lo que podía llamarse alguien de rango, y entrenar a dos lobos prácticamente novatos parecía ser un fastidio.
—Perdón por no ser tan hábiles como los idiotas a los que estás acostumbrado —soltó Sam, su rostro denotaba irritación y a la vez unas ganas enorme de darle un puñetazo en el rostro. El interpelado