Mundo ficciónIniciar sesiónSam arrugó el ceño, carcajeó al escucharlo.
—¿Vos me pensás llevar con él? —se mofó riendo—. Soy mayor de edad, y mi papá no puede disponer de mi vida como se le antoja —gruñó y sus mejillas enrojecieron de ira.
Renato la tomó del brazo y la obligó a ponerse de pie. Samantha forcejeó con aquel hombre.
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