Samantha llegó en ese instante y observó a Gabito a punto de llorar, miró a Óscar y frunció el ceño, entonces se inclinó a la misma altura del pequeño.
—¿Qué tienes? —indagó y le acarició la mejilla con ternura.
—Mi tío dice que los Duque son de sangre azul porque se convierten en pitufos —señaló—, y yo ya me estoy convirtiendo en bebé pitufo —señaló hacia sus brazos—, quiero a mi mami —indicó sollozando.
Samantha alzó su cabeza, y negó observando a Óscar, entonces abrazó al pequeño.
—Tu tío