El resto de los días pasaron demasiado rápido para mi gusto. Una parte de mí estaba emocionada por la visita de Robert, pero otra, estaba aterrorizada porque sabía que en algún momento de la cena, él va a tocar ese tema y ahora que sé que le gusta a Caro, las cosas son un poco más diferentes.
Justo a la hora acordada el timbre de la puerta sonó y junto con él, mi corazón comenzó a latir más rápido y me quedé congelada en el lugar, por suerte, Harry se dispuso a abrir la puerta enseguida y no se