Alessandro
Llego a la casa tan rápido como el límite de velocidad legal se lo permite a Lorenzo. Las palabras del abuelo no se alejan de mi cabeza ni un segundo y solo consiguen que la rabia que tengo dentro se intensifique al pensar en la mocosa con otro hombre.
Es que para empezar ¿Cómo es que Rosa lo dejó entrar?
Un gruñido sale de mi y odio más que nunca tener que moverme en esta m*****a silla de ruedas, cuando lo único que quiero es llegar lo más rápido posible hasta Valeria.
Cuando entro e