Valeria
El aire frío golpea mi rostro en cuanto salgo de la empresa Fiore. Todo mi cuerpo tiembla, y no estoy segura si es por los nervios o por la adrenalina que aún corre por mis venas. Acabo de enfrentar a mi tía, Emilia. No directamente, no como hubiera deseado, pero lo hice. Y aunque no la confronté como quería, este es el primer paso, y ese simple hecho me llena de una paz inesperada.
No puedo creerlo. Por primera vez en mi vida, me mantuve firme ante ella, ante esa mujer que ha controlado