Valeria
El aire en el despacho de Vanucci se siente denso, como si cada palabra que sale de la boca del abogado pesara sobre mis hombros. Sigo mirando los papeles, las firmas falsificadas, esos malditos cheques que llevan mi nombre.
¿Cómo ha sido posible que todo esto ocurriera sin que yo supiera nada? Es como si mi vida no me perteneciera, como si todo a mi alrededor fuera una trampa, una mentira.
Siento la mano de Alessandro aferrándose a la mía con fuerza, un ancla en medio de esta tormenta