El penthouse de Antonio Vegetti estaba envuelto en un silencio elegante, casi calculado, roto únicamente por el leve sonido de los tacones de Claudia sobre el mármol mientras caminaba lentamente frente al espejo de cuerpo entero, sus ojos recorrían su reflejo con detenimiento, evaluando cada detalle, cada curva, cada gesto, como si buscara perfección incluso donde ya la había, su mano se deslizó por su cintura con una sonrisa apenas insinuada, una sonrisa que no era dulce, era satisfecha, orgul