NAYA
Al día siguiente desperté, los rayos del sol golpeaban las ventanas de mi habitación. Tenía mucha pereza y en ese momento empecé a estirarme lentamente, hoy era un día bastante agitado puesto que hoy tendríamos que construir el huerto que habíamos prometido Lance y yo, estaba muy animada, pero al momento que me di cuenta que Lance no estaba a mi lado, supuse que estaría haciendo cosas o algo así. Ahora había adoptado el hábito de levantarse muy temprano y hacer muchas actividades, dentro d