NAYA
—No creas que me enojo se deshizo o algo por el estilo, no, al contrario todavía estoy un poco enojada contigo— se lo dije.
—Lo sé, sé perfectamente que no hice lo mejor de todo. Pero mientras estés bien, no importa si me odias yo me conformo con sólo estarte viendo — con ternura me pasó sus manos, esas mismas manos que siempre me hacían sentir protegida por las mejillas.
—Pero más sin embargo ha hecho lo que sea al final de todo no te odio para que ya sepas, simplemente me decepcionas—