MILDRED
Mi madre me ató en sus habitaciones antes de que fueran a ejecutar a Morfeo. Dijo que no quería que fuera allí a arruinarles las cosas por mi terquedad. Lloré amargamente mientras me dejaba allí con unos guardias fornidos junto a la puerta, pero al cabo de un rato, escuché el caos y, al poco rato, ella regresó, me vendó los ojos y me sacó de allí con la ayuda de los guardias. Me ataron a un caballo y ella salió conmigo por las paredes traseras del palacio.
"¿Qué está pasando?", grité m